#conungranimpacto

14.08.2017

Y si un día dije que el amor era saltar sin paracaídas

hoy recibo la hostia de mi impacto contra el suelo.

Aunque volvería a saltar,

incluso haciéndome daño.

Hay emociones que valen más que otras

y personas que lo valen todo.


Supongo que alguien me entenderá.

Recuerdo el momento exacto en el que escribí ese poema que hablaba de la adrenalina que se siente al tirarse sin protección sobre seguro, arriesgar hasta la vida por aquellas personas que se merecen varias.

Hoy, después de haber caído, las cosas se ven diferentes. Quizás la próxima vez que tenga que saltar, me lo pienso dos veces antes de hacerlo. Hoy sé que nadie merece tanto la pena como para hacérmela sentir tanto.

Pero sin casco.