Mi primera vez, escribiéndote.

11.01.2017

1.

Y sabes que si pudiese
alinearía las estrellas con tus lunares
formando la línea perfecta
que conduce a la locura
que provocan tus besos.
Clavaría la bandera blanca
en todas tus risas,
dejando por escrito
que no hay más paz
que observarte en silencio,
cuando me sonríes con
lo que tú llamas ojos
y yo, suerte.
No esa de cuatro hojas,
pero sí los diecinueve versos
de la canción que mi vida
tiene en bucle repetida
cada noche.
Sabes que daría vueltas alrededor
de tu cuerpo dormido
para averiguar el ángulo perfecto
desde donde quedarme mirando.
Abrazaría cada uno de tus miedos
hasta romperlos y hacerlos desaparecer.
Te besaría con la seguridad de no cansarme
del sabor que provoca en mí
el roce de tu boca.
Dices que adoras el mar,
que te quedarías mirándolo siempre.
Casualidad que a mi me pase lo mismo,
pero contigo.
Viajar si no es por tu cuerpo
se considera perder el tiempo.
Porque está más que claro
que eres mi lugar favorito del mundo.