Sin pensarlo, ni quererlo.

23.08.2017

Me encantaría poder meterte en mi cama, o sacarte de mi cabeza, pero para siempre. Borrar todos los recuerdos de tu piel morena, o volver a vivirlos, esta vez con más intensidad. No dudaría en decir que sí, que otra vez, que nunca dejaría de intentarlo, hasta que me lo negaste tú. Y ojalá pase rápido este tiempo sin ti, sin despertarme con un mensaje tuyo, sin las tardes de sábado y los besos con sabor a mar. Ojalá te olvides de mí y no tenga otra opción que hacerlo yo también. O, podías estar esperándome para cuando recoja las fuerzas que necesito para decirte que vuelvas, que volvamos, y hagamos de cada beso un verso y de cada día, poesía. 

Las vueltas de la vida empiezan a marearme.

Fuiste como una inundación
permanente,
como un tornado,
de esos que llevan nombre de mujer.
Fuiste la lluvia jodida
del verano más caluroso de mi historia.


Ya era hora de acabar con esto.

Si alguien te quiere cerca, jamás hará nada para alejarte de su vida, o así pienso yo. Quizá hay gente a quien le cuesta eso de no doler. 

Estaciones de (d)año "