Y una estrella fugaz

23.06.2017

Se me olvida cuanto tiempo estuvimos deseando que llegase este día, cuantas noches planeamos que todo saldría perfecto. Ya no me acuerdo de las veces que hicimos la cuenta atrás para pasar juntas la noche más mágica del año.

Sólo me sale sonreír al recuerdo que me dejaste esa noche. Ir paseando de tu mano, cruzarnos con esa persona que tanto odiamos y mirarnos con complicidad. Sentarnos a las 6 de la mañana en una hoguera y ver amanecer desde la ventana del bus. Subir la Gran Vía y bajar por tus caderas. Sentir el fuego en una madrugada en llamas. "Me quemas", y me lates, tan dentro, que a día de hoy te sigo sintiendo como el primer día.

Pocas personas entenderán lo que ha significado para nosotras esta planta. 

Era como ese lazo que nos mantenía unidas incluso a varios kilómetros de separación.

Era esa razón por la que un día se le llenaron los ojos de lágrimas de felicidad.

Era su manera de explicar que hay quién pincha por fuera y nunca por dentro.

Era mi forma de verla, reivindicándose mujer libre y suficientemente capaz de defenderse por sí sola, aunque no quisiera despegarse de mí.